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DE
TORNEOS, PREMIOS E INSCRIPCIONES
Escribe:
Héctor Alvarez Castillo
alvarezcastilloh@yahoo.com.ar
La realidad de nuestro
país es bien conocida no sólo entre nosotros, sino también fuera de sus fronteras.
Nada podemos ni vamos a agregar sobre esto.
Y en esta realidad, que
se va derrumbando encima de nuestras cabezas, organizar torneos de ajedrez
parece una tarea de Sísifos que jamás se dan por vencidos. De
ahí que saludemos cualquier justa que se lleve a cabo en una arena deportiva
cada año más seca y árida. Pero, aún en este escenario sin Prixs, sin grandes
abiertos, con sponsors que se caen, sin campeonato argentino a la vista, se
puede dialogar sin tabúes y consideramos que es necesario señalar algunas
cosas, aunque más no sea para abrir la polémica y que vengan otros a ampliar
o corregir nuestros juicios a la manera de un foro público.
Sabemos que las condiciones
de juego que se ofrecen a los ajedrecistas no son las de Europa, que los premios
siempre han sido escasos y que en el mejor de los mundos sólo sirven a la
mayoría de consuelo el día en que les toca agitar la sortija. En años de competencia
nos ha sido común oír quejas acerca de esto. Si se tiene en cuenta lo que
se paga de inscripción y lo que se puede llegar a cobrar en premio, muy pocas
veces se salvan los viáticos. Y esto cada vez es peor. Siempre se presentó
como una verdad que todos compartimos en silencio: "al fin de cuentas,
lo que queremos es jugar, sabemos desde el primer día que en el ajedrez no
hay plata". Sí, esto lo aprendimos todos antes de diferenciar el enroque
corto del largo; pero, ahora se ha hecho más patente.
Para ejemplificar lo
que deseo trasmitir, como caso paradigmático voy a tomar el último abierto
proyectado para Buenos Aires durante esta temporada estival: el Torneo Abierto
de Verano "Memorial Anthony Miles", organizado y auspiciado,
según lo que nos comentó el Sr. Guelman, Presidente de la entidad, por el
Club Argentino de Ajedrez. El evento otorga tres premios libres según colocación
general. Estos son de $ 400.-, $ 200.- y $ 100.- Luego entrega cuatro recompensas
a las categorías, cada uno de ellos de $ 80.- Éstas son al mejor sub-2350,
sub-2150, sub-2000 y sub-1800 ó no ranqueado. Siete premios en total, sin
reparto en caso de empate, para una competencia que uno debe estimar en 80
participantes. La inscripción para los socios que estén al día es de $ 18.-
y para los no-socios de $ 27.- Después hay una ligera diferencia para los
inscriptos en grupos familiares -siempre es bueno tener un gemelo, una tía
o al menos alguien parecido.
Ya habíamos comentado
que uno no juega al ajedrez para ganar dinero, uno paga para jugar, eso está
muy claro. La pregunta es por qué se debe pagar tanto en concepto de inscripción
si las chances son más o menos las de Rambo o Indiana
Jones, y sin conocer al director del film. Además, por qué, si escasea
el dinero, no se hace un reparto más justo -una escalera un poco más estimulante-
con el monto que hay para la bolsa. No soy dirigente, una sola vez lo fui
y -sinceramente- para ir a escuchar a los dioses de turno en mesas directivas
donde está todo cocinado, me quedo jugando con mis hijos a Batman y
Robin, aunque me toque hacer de Guasón. Yo elegí escribir
acerca de lo que amo, no dar otro tipo de pautas; pero, aquellos que eligen
dirigir desde el estrado, no pueden justificarse con que no hay sponsors,
con que el club es él que pone el dinero. Bueno, Sr. Dirigente, si Ud. eligió
estar ahí, muévase acorde a su cargo, sino venga conmigo a jugar a Batman,
en mi casa nadie quiere hacer el papel de Batichica.
Por otra parte, llama
la atención -en el caso de estudio- el ranking tomado en cuenta para las categorías.
Que abarquen hasta 200 puntos de Elo a mi entender es una barbaridad. No se
puede poner en el mismo sitio a un jugador de 2160 con otro de 2345, por ejemplo,
por más que una partida la gana cualquiera; pero, aquí la cosa se pone más
difícil, ya que el desempate es por bucholz y éste siempre favorece a los
de arriba si hay igualdad de puntos. El jugador de 2200 promedio, sabe al
inicio del certamen que tiene que salir al menos 4to. para entrar seguro a
la premiación, y -dada la población de maestros- sus chances son casi nulas.
¿Es justo que esto sea la situación inicial? No, bajo ningún pretexto, más
allá que aceptamos que pagamos para jugar, pero, al menos esfuérzence un poco
más por disfrazarnos esta nefasta realidad. Los que pagan inscripción -los
maestros son invitados- son los se quedan sin probar la torta. Creo que es
bueno un aire de honestidad, sería más digno que de entrada nos dijeran: "Muchachos,
para Uds. no hay nada. Inscríbanse que lo importante es competir."
Un caso más grave son
las últimas ediciones de las Semifinales del Campeonato Argentino. Pero, sobre
eso alguna vez ya hemos hablado y el tema es infinito.
Necesitamos dirigentes
y organizadores idóneos. Los otros no se hagan problema, recuerden que los
espero en Ciudad Gótica.
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